Entre las presentaciones que miro cada tanto de Tom Peters, encontré esta que me hizo pensar mucho. Dice: “Probalo. Probalo. Arruinalo. Probalo……”
Lo primero que me vino a la cabeza es otra diapositiva, una que uso yo en muchas presentaciones cuando hablo de correr riesgos:
Ahora, ¿se puede correr riesgos en un entorno que no admite el error?
El año pasado leí el libro “Walking the Talk”, de Carolyn Taylor, que me pasó Andy Freire (creo que hay una traducción al español en la misma editorial que le publica los libros a Andy). Es un libro muy interesante que ayuda a analizar la cultura de una organización y planificar una estrategia para cambiarla o potenciarla.
Taylor sostiene, y lo muestra claramente, que una organización que quiere ser innovadora no solo no debe castigar los errores. Debe premiarlos! Sí, por ridículo que suene, de los errores es de donde viene la innovación. Si hacemos todo bien, no estamos corriendo suficientes riesgos, no nos estamos animando. Nos quedamos en la zona de confort.
Archivado bajo: Cambio, Discusiones, Filosofía, Opinión de Clientes


5 estrellas, me encantan los post motivantes.
T
Totalmente de acuerdo con Leo, en este mercado (oficinas) donde los margenes son estrechos y los clientes exigente no hay cabida para el error y de existirlo es necesario erradicarlo desde su raiz llevandolo practicamente a “cero”.
Saludos desde Mexico (TAURO)
Gracias Jorge!